Como si de la fase de clasificación para un Mundial se tratase, los españoles tendremos que esperar hasta las rondas finales para poder degustar fútbol de alto nivel y calibrar el verdadero potencial de la selección española, ya que los rivales a los que se enfrentará el equipo nacional durante la primera fase de la Copa Confederaciones difícilmente mantendrían la categoría en la Segunda División española.

En este tipo de torneos el margen de error es tan pequeño como grande el espacio para la sorpresa. Brasil e Italia lo saben y procurarán llegar a la tercera jornada –o, lo que es lo mismo, su choque del día 21– con la clasificación asegurada.