El 2009 ha sido el año de Messi. Tanto él como su equipo, el Fútbol Club Barcelona, han sido los reyes del continente europeo esta temporada al hacerse con un histórico triplete, algo que ningún equipo español había logrado hasta la fecha. Ahora, el reto es mantener el nivel esta temporada y llegar en condiciones al Mundial para corroborar todo lo que se espera del crack de Rosario.
Los seleccionadores siempre se guardan una sorpresa en su lista de convocados para el Mundial. Suelen ser jugadores jóvenes que despuntan en las categorías inferiores y en sus equipos, o incluso algunos que ya han dado el paso a la absoluta. Nunca se sabe quiénes pueden sorprendernos, pero hoy por hoy podemos jugar a ser adivinos e intuir algunos nombres.
Hablar de Fernando Torres es hablar probablemente del mejor 9 del mundo. El delantero del Liverpool y de la selección española ya no es ningún niño. Su gol a Alemania en la final de la Eurocopa 2008 y su brillante debut en la Premier pusieron de manifiesto la madurez de un jugador que no fue profeta en su tierra. Fernando Torres siempre ha tenido que hacer más que los demás para ser tratado igual en España. Por eso, no hay duda de que hablamos de un jugador diferente, que buscará consagrarse en el Mundial.
Que iba a ser grande, ya se veía cuando, con tan sólo 16 años fue sacado del instituto para que el primer equipo se le llevase con ellos a Rosenborg, y cuando se convirtió en el portero más joven en conquistar una Copa de Europa. Por eso y por otras muchas cosas más Iker, ha hecho buena la promoción de Cuatro antes del mundial de Alemania, en la que salía con alas, como buen ángel de la guarda que es de su equipo y de la selección.