Todo el mundo sabe que una Copa Mundial de Fútbol es uno de los acontecimientos a escala planetaria más importantes que se sucede cada 4 años. Una especie de fenómeno astronómico del que todos estamos pendientes y expectantes. Precisamente por eso, cuando el pitido inicial pone en marcha el juego también salen a la luz algunas controversias sobre temas más o menos importantes que, en definitiva, también forman parte del "gusto" de este deporte.

Foto de www.mundialsudafrica.com.es
Ya hemos hablado del famoso debate acerca del balón oficial de la competición, el Jabulani de Adidas, y de los problemas de los porteros para realizar actuaciones a la altura de un torneo como éste. También mucho se ha dicho, y no todo bueno, acerca de la ceremonia inicial del primer Mundial de Fútbol jugado en el continente africano. Y ahora, el atronador sonido en los estadios se suma a la lista de críticas y quejas.
Hasta hace cuatro días la palabara “vuvuzela” era una gran desconocida en nuestro vocabulario, nadie sabía qué significaba o a qué hacía refencia. Pues bien, el balón echó a rodar y esas vuvuzelas empezaron a resonar en los estadios y todos descubrimos qué eran. ¡Trompetas!, y de plástico por cierto, miles de trompetas de colores con las que los aficionados africanos ambientan cada partido.
Defensores y detractores de las vuvuzelas sudafricanas
Las críticas ante tal manifestación fanática y festivalera no se han hecho esperar, para ser justos ya hubo quien criticó las vuvuzelas durante la celebración de la Copa África, como una premonición de lo que estaba por venir 6 meses después. Por un lado, la selección francesa, tirando de libreta de justificaciones, explicó que su empate ante Urugay se debió en gran parte a que los jugadores galos no pudieron comunicarse durante los 90 minutos del partido a causa del sonido de los instrumentos. Por otro lado, las cadenas de televisión, BBC entre ellas, buscan soluciones para poder filtrar el sonido de las trompetas durante sus retransmisiones y evitar el molesto sonido para sus espectadores.
No sólo jugadores y operadores de televisión, las vuvuzelas también se han convertido en un asunto que preocupa a los médicos. Al parecer el sonido de cada una de esas trompetas produce una frecuencia de 235 hercios, un sonido cercano al umbral considerado nocivo para la salud de los asistentes a los partidos y de los jugadores, dicho sea de paso.
La FIFA apoya la “tradición” africana con las vuvuzelas
Muchas quejas en conclusión, pero lo cierto es que la FIFA permitió el uso de estos instrumentos. Hoy mismo Joseph Blatter, presidente de la FIFA, ha defendido el uso de las vuvuzelas de plástico como una forma de preservar la tradición de la afición africana.
¡Vuvuzelas para todos! Esa es la sentencia final, tal vez alguien debería decirle a Blatter que esas trompetas abanderadas de la idiosincrasia de todo un país no son tan raciales como él cree. De paso también, que esa misma persona comente al combinado francés
que entre sus seguidores ya hay quien acude al estadio con una trompetita adornada con los colores de la madre patria. Sin embargo, con o sin vuvuzelas…¡Que viva el fútbol!
No hay comentarios
Aún no hay comentarios. ¿Quieres dejar un comentario?