La Copa Confederaciones devolvió a Brasil al primer puesto de la clasificación mundial de la FIFA. La canarinha llevaba dos años sin ocupar ese puesto, coincidiendo con el esplendor de la Roja y el dubitativo inicio de Dunga. Aunque esta clasificación tiene el valor que tiene, es un buen termómetro a menos de un año vista del Mundial de Sudáfrica.

El día 23 de agosto el balón echará a rodar en Helsinki en la que será la décima edición de la Eurocopa Femenina de Fútbol. Doce equipos encuadrados en tres grupos conforman la fase final del torneo, en el que Alemania (campeona de las últimas cuatro ediciones) será el gran rival a batir. Las teutonas defienden título frente los siempre peligrosos equipos nórdicos y la incógnita de Italia.