La Copa Confederaciones devolvió a Brasil al primer puesto de la clasificación mundial de la FIFA. La canarinha llevaba dos años sin ocupar ese puesto, coincidiendo con el esplendor de la Roja y el dubitativo inicio de Dunga. Aunque esta clasificación tiene el valor que tiene, es un buen termómetro a menos de un año vista del Mundial de Sudáfrica.

El 5 de septiembre se reinician los partidos para la clasificación para el Mundial 2010 en Sudáfrica en el grupo de la CONMEBOL. En esta jornada, la expectación la centra un partido clásico, un duelo entre rivales irreconciliables. Las dos potencias futbolísticas de sudamérica y grandes también a nivel mundial. Los focos se encienden para iluminar un Argentina-Brasil.

Brasil se proclamó campeona de la Copa Confederaciones 2009. España sólo pudo conseguir un agridulce tercer puesto. La decepción fue Italia y la sorpresa, Estados Unidos que puso en serios problemas al campeón en la final.

En este tipo de torneos el margen de error es tan pequeño como grande el espacio para la sorpresa. Brasil e Italia lo saben y procurarán llegar a la tercera jornada –o, lo que es lo mismo, su choque del día 21– con la clasificación asegurada.

¿Quién dijo que en los años impares no se podía disfrutar de buen fútbol? No será un Mundial ni una Eurocopa, pero esta Copa Confederaciones conseguirá que volvamos a engancharnos a la televisión para disfrutar de los mejores equipos del planeta. Sudáfrica ya está preparada para que el balón empiece a rodar, en el que será un aperitivo de lujo para “su” Mundial.