Ayer se disputaron los últimos partidos de repesca para el Mundial 2010 con alguna sorpresa y mucha tensión. El botín era muy jugoso y nadie quería quedarse a las puertas. Portugal, Francia, Grecia, Eslovenia, Uruguay y Argelia tienen billete para Sudáfrica.

En este tipo de torneos el margen de error es tan pequeño como grande el espacio para la sorpresa. Brasil e Italia lo saben y procurarán llegar a la tercera jornada –o, lo que es lo mismo, su choque del día 21– con la clasificación asegurada.