Hablar de Fernando Torres es hablar probablemente del mejor 9 del mundo. El delantero del Liverpool y de la selección española ya no es ningún niño. Su gol a Alemania en la final de la Eurocopa 2008 y su brillante debut en la Premier pusieron de manifiesto la madurez de un jugador que no fue profeta en su tierra. Fernando Torres siempre ha tenido que hacer más que los demás para ser tratado igual en España. Por eso, no hay duda de que hablamos de un jugador diferente, que buscará consagrarse en el Mundial.
La Copa Confederaciones devolvió a Brasil al primer puesto de la clasificación mundial de la FIFA. La canarinha llevaba dos años sin ocupar ese puesto, coincidiendo con el esplendor de la Roja y el dubitativo inicio de Dunga. Aunque esta clasificación tiene el valor que tiene, es un buen termómetro a menos de un año vista del Mundial de Sudáfrica.
Brasil se proclamó campeona de la Copa Confederaciones 2009. España sólo pudo conseguir un agridulce tercer puesto. La decepción fue Italia y la sorpresa, Estados Unidos que puso en serios problemas al campeón en la final.
La selección española consiguió ayer el pase a semifinales en la Copa Confederaciones de Sudáfrica tras vencer por un escueto 1-0 contra la rocosa selección de Iraq. Los de Vicente del Bosque tuvieron que llenarse de paciencia para acabar con el “catenaccio” que planteó el técnico serbio Boran Milutinovic con el objetivo de obtener los menores goles en contra posibles para poder pasar a semifinales ganando a la selección de Nueva Zelanda.
Como si de la fase de clasificación para un Mundial se tratase, los españoles tendremos que esperar hasta las rondas finales para poder degustar fútbol de alto nivel y calibrar el verdadero potencial de la selección española, ya que los rivales a los que se enfrentará el equipo nacional durante la primera fase de la Copa Confederaciones difícilmente mantendrían la categoría en la Segunda División española.
Cada vez queda menos para el 14 de junio, fecha en la que Sudáfrica se convertirá, por primera vez en dos años, en la capital mundial del fútbol.
¿Quién dijo que en los años impares no se podía disfrutar de buen fútbol? No será un Mundial ni una Eurocopa, pero esta Copa Confederaciones conseguirá que volvamos a engancharnos a la televisión para disfrutar de los mejores equipos del planeta. Sudáfrica ya está preparada para que el balón empiece a rodar, en el que será un aperitivo de lujo para “su” Mundial.