La selección española consiguió ayer el pase a semifinales en la Copa Confederaciones de Sudáfrica tras vencer por un escueto 1-0 contra la rocosa selección de Iraq. Los de Vicente del Bosque tuvieron que llenarse de paciencia para acabar con el “catenaccio” que planteó el técnico serbio Boran Milutinovic con el objetivo de obtener los menores goles en contra posibles para poder pasar a semifinales ganando a la selección de Nueva Zelanda.

Como si de la fase de clasificación para un Mundial se tratase, los españoles tendremos que esperar hasta las rondas finales para poder degustar fútbol de alto nivel y calibrar el verdadero potencial de la selección española, ya que los rivales a los que se enfrentará el equipo nacional durante la primera fase de la Copa Confederaciones difícilmente mantendrían la categoría en la Segunda División española.