Como si de la fase de clasificación para un Mundial se tratase, los españoles tendremos que esperar hasta las rondas finales para poder degustar fútbol de alto nivel y calibrar el verdadero potencial de la selección española, ya que los rivales a los que se enfrentará el equipo nacional durante la primera fase de la Copa Confederaciones difícilmente mantendrían la categoría en la Segunda División española.








